Es ley el recorte de subsidios al gas para las denominadas “zonas frías”

Es ley el recorte de subsidios al gas para las denominadas “zonas frías”

La Cámara alta aprobó los cambios en el Régimen de Zonas Frías que impulsó el oficialismo. Así, se reduce el alcance del beneficio en regiones de bajas temperaturas.

El proyecto para reformar el Régimen de Zonas Frías, que ya contaba con media sanción de Diputados, se convirtió en ley este jueves por la tarde al ser aprobado por el Senado por 38 votos afirmativos y 8 negativos. Tras dar luz verde, pero con cambios, a la reforma de la Carta Orgánica del BCRA, el oficialismo se anotó una victoria legislativa en la iniciativa que reduce el alcance del subsidio al gas natural en regiones de bajas temperaturas.

La normativa se había ampliado durante el gobierno del Frente de Todos que impulsó Máximo Kirchner en 2021. Finalmente, después de intensas negociaciones que llevó adelante el jefe de Gabinete Diego Santilli con los gobernadores del Norte Grande -a quienes les prometió un régimen de subsidios a las tarifas eléctricas por “Zonas cálidas”- el oficialismo obtuvo los votos suficientes para avanzar con la modificación.

El proyecto que recorta el régimen de subsidios al gas alcanza, entre otros, a municipios de las provincias de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y Cuyo. En las regiones incorporadas en 2021 desaparecerá el beneficio automático y solo podrán acceder a un descuento quienes acrediten vulnerabilidad económica.

Según informó la secretaria de Energía, María Tettamanti, de los 3,4 millones de usuarios actualmente alcanzados por el régimen, 1,6 millones perderían el beneficio.

Entre las localidades que quedarían excluidas del beneficio aparecen Bahía Blanca, Mar del Plata, Necochea, Pinamar, Villa Gesell, Tandil, Olavarría y Pergamino, entre otras ciudades bonaerenses. También lo perderían distintas localidades de Córdoba, Santa Fe, La Pampa, Mendoza, San Luis, Salta, Catamarca, La Rioja y Tucumán.

En tanto, el Gobierno sostiene que el cambio permitirá reducir el costo fiscal del sistema y estima un ahorro de entre $200.000 millones y $480.000 millones. Para los usuarios que pierdan el subsidio, el impacto se reflejará directamente en las facturas de gas, con aumentos que Energía calcula en un promedio de $15.000 mensuales.